Cuidarte a ti mismo mientras cuidas a los demás

Millones de cuidadores familiares en los Estados Unidos brindan apoyo diario a adultos mayores o personas con enfermedades crónicas. Su labor fortalece a las familias y a las comunidades.

Pero cuidar a otros también puede generar agotamiento emocional, físico y financiero. Reconocer estas señales y buscar apoyo es clave para cuidar tu propia salud.

El precio del cuidado

Cuidar de otra persona es un acto de amor y entrega, pero también puede tener un costo personal. Es posible que notes que:  

  • Te concentras tanto en los demás que te olvidas de cuidar de ti
  • Te sientes agotado emocional o físicamente, incluso cuando intentas mantenerte fuerte por tu ser querido
  • El estrés y la tristeza se acumulan con el tiempo. Los estudios muestran que los cuidadores suelen experimentar niveles más altos de depresión y estrés que quienes no brindan cuidado
  • Las mujeres cuidadoras enfrentan riesgo de estrés, ansiedad, agotamiento, depresión, debilitamiento del sistema inmunitario y problemas de salud física. 1

Reconocer estos retos es el primer paso para proteger tu bienestar y prevenir el agotamiento.

Lo que dicen los cuidadores

En mayo de 2024, la Kaiser Family Foundation realizó grupos de discusión con cuidadores familiares no remunerados y trabajadores de atención directa. Los resultados mostraron que muchos cuidadores:

  • Empezaron a cuidar porque eran las únicas personas disponibles para ayudar
  • Describen su labor como física y mentalmente exigente, y mencionan que los recursos para manejar el impacto emocional del cuidado son limitados
  • Encuentran difícil equilibrar el trabajo, las responsabilidades familiares, el tiempo personal y las relaciones sociales
  • Tienen dificultades económicas, especialmente cuando deben reducir su empleo para poder cuidar

Millones de cuidadores comparten experiencias similares, y hay apoyo disponible para ayudarte a cuidar mejor de los demás y de ti mismo.

Estrategias para el cuidado personal

Cuidarte a ti mismo no es un acto egoísta: es esencial. Dedicar tiempo a tu bienestar te permite estar en las mejores condiciones para cuidar de tu ser querido.

Algunas estrategias clave para evitar el agotamiento son:

  • Pide ayuda cuando la necesites.
  • Busca apoyo emocional, como grupos de apoyo para cuidadores.
  • Practica técnicas de reducción del estrés, como la meditación o escribir un diario.
  • Atiende tu propia salud, tanto física como mental.
  • Descansa lo suficiente, aliméntate bien y realiza actividad física.
  • Tómate tiempo libre, sin sentir culpa, para disfrutar de actividades personales o sociales.
  • Acepta el apoyo: es una señal de fortaleza, no de debilidad.
  • Busca orientación profesional si lo necesitas.

La importancia de reconocerte como cuidador

La Red de Acción para Cuidadores (Caregiver Action Network) destaca la importancia de identificarte como cuidador para que tanto tú como tu ser querido reciban el apoyo adecuado.

  • En el trabajo: habla con tu empleador. Es posible que tengas derecho a un horario flexible o a tiempo libre según la Ley de Licencia Familiar y Médica (FMLA, por sus siglas en inglés).
  • Con los proveedores de salud o seguros: compartir tu función te ayuda a ofrecer información valiosa y a defender tus necesidades de forma más efectiva.
  • Con amigos o comunidades religiosas: hablar abiertamente sobre tu rol puede ayudarte a fortalecer tu red de apoyo.

Recursos para cuidadores

Si tu o alguien que conoces está pasando por una crisis, hay líneas de atención disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para ofrecerte apoyo confidencial. Línea Nacional de Crisis: llama o envía un mensaje de texto al 988 o visita 988lifeline.org

Este recurso ha sido redactado y revisado por la Dra. Vedrana Hodzic.

Encuentra más recursos en mentalhealthcareworks.org